La piel también es cuestión de salud y de eso saben mucho en las farmacias

 

Hay miles de opciones para elegir una crema. Pero no todas muestran los mismos resultados. La cuestión es dónde encontrar una que funcione. Y en estos asuntos, la crema de farmacia es siempre garantía, porque ahí no se vende cualquier cosa.

 

Algunas cadenas de supermercados se han popularizado por vender productos cosméticos y para el cuidado de la piel, que para su precio no dan un mal resultado, pero eso no significa que el resultado sea bueno y visible.

 

La farmacia es un lugar en el que dejarse aconsejar acerca de lo que se necesita de una forma más personal. A veces no vemos resultados porque no estamos utilizando el serum o la crema hidratante que realmente pide nuestro tipo de piel. En esto, al igual que en otras cuestiones, hay que dejarse guiar por el profesional sanitario de la farmacia, alguien que conoce su formulación y los principios activos que tiene, en un lugar de confianza donde tenemos la garantía de que lo que se vende cumple con unos parámetros mínimos de calidad sanitaria.

 

En esta línea no hay que olvidar que hay que coger con pinzas las recomendaciones que nos hacen las personas a las que les ha funcionado un producto concreto. Cada piel presenta unas necesidades diferentes y por eso hay que consultar al profesional.

 

Razones a favor

Comprar la crema en la farmacia es recomendable en general, pero más aún si nuestra piel presenta alguna peculiar necesidad; tal es el caso de la piel atópica, con dermatitis, acné, etc. Cuando pruebes un producto de la farmacia y veas la diferencia, entenderás por qué lo necesitabas.

 

Son productos con menos perfumes y la composición mucho más a la vista que algunas de las cremas que se encuentran en perfumerías o supermercados. Conocer la composición de los productos es indispensable para saber si estamos usando lo que realmente necesitamos.

 

Por ejemplo, en una crema de perfumería o supermercado no es fácil saber qué cantidad de vitamina C o de retinol contiene, y para algunas pieles es necesario que la crema aporte este componente del que la piel está necesitando un extra.

 

Recuerda que nuestra piel es algo así como nuestra tarjeta de presentación, y si queremos que nos dure mucho tiempo en buenas condiciones, hay que invertir en ella.

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