Qué puede aportar la farmacia a la dieta sana

 

Comer saludable está de moda, y qué lugar más saludable puede haber que una farmacia. Por eso las personas confían plenamente en los productos que encuentran en ella. Es la razón por la que los profesionales del sector han de estar también a la altura para saber asesorar al respecto.

 

El primer paso para todos, profesionales y usuarios, es saber distinguir entre el amplio espectro de posibilidades cuando hablamos de dieta saludable. Y conocer a qué nos referimos cuando hablamos de un algo natural, productos biológicos, de lo que es ecológico y de lo que es sostenible.

Entre otras razones porque el profesional ha de saber la normativa reguladora y conocer los diferentes sellos certificadores. Un producto natural es un compuesto químico producido por un organismo vivo en la naturaleza. Muchos fabricantes aseguran que sus productos son naturales cuando en realidad tienen gran cantidad de químicos nocivos.

 

Un producto biológico es una sustancia producida con un organismo vivo o sus productos, y en salud se emplean mucho para prevenir o tratar enfermedades. Un producto biológico es, por ejemplo, una vacuna o un anticuerpo.

En el caso de los productos ecológicos son aquellos que son más saludables porque están libres de residuos tóxicos que puedan proceder de pesticidas, fertilizantes o conservantes.

La diferencia en un producto sostenible es que ha sido generado en consonancia con el medio ambiente, a través de procesos no contaminantes y respetando plenamente los derechos de las personas que intervienen en el proceso de producción.

 

Del supermercado a la farmacia

El trabajo de la farmacia pasa por colocar visualmente esos productos bio de manera que el usuario pueda descubrirlos. El cliente confía en la figura del farmacéutico y por eso se espera que éste sepa responder a sus dudas. El profesional de la salud ha de poder asesorar en alimentación saludable, desde infusiones o cápsulas a suplementos alimenticios y pasando, por supuesto, por aquellos medicamentos que necesitan receta.

Pero es que además el mundo bio tiene un panorama de grandes posibilidades en los productos de higiene o de cosmética.

 

La alimentación siempre ha sido un aspecto básico pero desde hace unos años viene acompañada de una concienciación que obliga a cambiar algunos hábitos, también en la industria. Hay que ofrecer más valor a los consumidores a través de la salud y el bienestar.

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